Eduardo González Peña

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Argentina
"El que cree haber entendido cualquier cosa sobre mí, se ha formado de mí una idea que responde a su imagen" Nietzsche.
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jueves, 4 de junio de 2020

Pratto: destino, la diosa razón y la Cruz del Sur

Desde que la ciencia tomó noción de cómo afecta causalmente el azar a su pretensión ingenua de exactitud y de verdad, se nos llenó el rancho de terraplanistas, antivacunas, neoliberales, fachos de todo tipo y progres que quieren volver a la pachamama. Sin embargo, todavía hay una pequeña aldea que resiste ahora y siempre al filisteo posmoderno: la diosa razón. Todo lo que sigue no reniega de ella, sino que reafirma que es la diosa razón la que orienta nuestra atención y conjuga nuestros sentidos de forma pluridireccional al momento de reconocer que toda forma de simbolizar el conocimiento es válida mientras sea una resistencia a la introspección y las prenociones que aprisionan el conocimiento.
Hoy es el cumpleaños número 32 de Lucas Pratto. Cualquiera que le interese el fútbol sabe que él hizo 2 goles (uno sacando del medio) y fue partícipe necesario en el segundo gol de la ida en la final más importante de la historia.
Pero, retrocedamos al inicio del 2018. Llegó a River previo pago de la transferencia que nominalmente es la más alta de la historia. Digo nominalmente porque para compararlo con la transferencia de, por ejemplo, Bernabé Ferreyra hay que llevarlo a dólares constantes. Tarea para el hogar.
Volviendo a la transferencia de Pratto, a mí me hacía ruido pagar una cifra tan alta por un jugador que no presentaba en su trayectoria una justificación para pagar tal cifra. Parecía ser una burbuja de las miles que las transferencias de futbolistas tienen. Mucho más porque era claro el desastre económico que Cambiemos estaba armando. Es decir, el tiempo me dio la razón sobre el ciclo de endeudamiento externo tenía fecha de muerte y que ello iba empujar la devaluación de la moneda nacional, acelerar la inflación, aumentar el decrecimiento del PBI y así ir por mayores ajustes que aumentarían el ciclo regresivo.
River no es una isla, River es una cara de la Argentina (la otra son ellos). A los errores internos de la administración de River y las restricciones estructurales del fútbol argentino, la razón indicaba sumar el tsunami económico nacional que podía observar cualquiera que no tuviera espíritu de avestruz del cambiemita promedio.
A ello sumo que Pratto no se adaptaba al mandato histórico de lo que un 9 de River debe ser. Es sabido para cualquiera que no tenga un balde en la cabeza que, en una tierra de grandes jugadores, River puede mostrar orgulloso tener la mejor lista de jugadores en lo que refiere a la cantidad y calidad de cracks. Tanto comprados como de divisiones inferiores. Definitivamente no es algo opinable, es un hecho fáctico. Puede sonar soberbio, pero la soberbia es no conocer la realidad de las virtudes propias y ajenas. Entre ellos cracks se destacan nuestros 10 (Alonso, Labruna, Onega, Morresi, Ortega, Gallardo, Aimar, D´Alessandro, Lamela, Lanzini, Pisculichi o el Pity Martínez) y aquellos que no utilizaron la 10 porque había otros monstruos que vestían ése número mágico (Moreno o Sívori). Pero la camiseta número 9 también muestra como nadie el estilo River: Pedernera, Distéfano, Walter Gómez, el otro Onega, Luque, Kempes, Ramón Díaz, Francescoli, Jorge y Rubén Da Silva, Crespo, Cruz, Salas, Ángel, Saviola, Cavenaghi, Higuaín, Falcao, Trezeguet, Teo Gutiérrez, Alario o Scocco. ¿Qué tienen todos ellos? Ser nueves “totales”, es decir, ser el tipo de delantero que juega y hace jugar, que hace goles y hace hacer goles. Claro, también existen excepciones porque River también tuvo 9 tanques clásicos como Bernabé Ferreyra, Artime, Morete, Funes, Centurión o Borré.
Cuando llegó Pratto sus antecedentes no se adaptaban a las características del 9 promedio de River, pero tampoco mostraba (a pesar de su apodo) las características de un nueve tanque. Mi duda era la siguiente: ¿qué lo diferenciaba de no ser un fracaso de apellidos rutilantes como el de Batistuta, Pizzi, Esnaider o Pavone? ¿Qué nos hacía suponer que no navegaría el mar de una mediocre medianía como apellidos tales como Balbo, Cardetti, Farías o Abreu?
Sin embargo, no hay nada más lindo que el fútbol porque en él danzan la causalidad con el azar, lo teleonómico con lo teleológico. Lástima que muchos que aman al fútbol no puedan observar que es allí donde está lo hermoso del fútbol y prefieran las causalidades momificadas contrafácticas y/o tautológicas.
En este River hay una diferencia cualitativa frente a los River posteriores a La Máquina y La Maquinita, a saber, tiene al hombre más decisivo en 60 años: Marcelo Daniel Gallardo. Lo afirmo porque Labruna, Veira y Ramón nos dieron grandes glorias y les sobran virtudes irrefutables, pero siempre sus logros fueron sustentados en megacracks. Tanto es así que cualquier idea de formar grandes equipos en River suponía contar con megacracks y no había evidencia histórica de lo contrario. A diferencia de ellos, Gallardo fue el alquimista que transformó un equipo formado por jugadores medianos (la mayoría de los cuales hubieran sido apenas suplentes en los River de Labruna, de Veira o de Ramón) en puntales del reinicio de la senda del glorioso porvenir de River.
Y acá va lo que quiero decir: Pratto es al siglo XXI de River lo que fue Bernabé Ferreyra fue al River del siglo XX. 110% mérito de Pratto y 110% mérito de Gallardo, porque el fútbol no es reducible a los estrechos límites de la cuantificación matemática.
Pratto, te metiste de lleno en el corazón de quién escribe. Mientras yo viva, prometo hacer todo lo posible para que River nunca olvide a Pratto porque nunca jamás podremos agradecerte lo que nos regalaste. Creo representar a los hinchas de River al momento de desearte que seas tan feliz en tu vida como nos hiciste a todos nosotros.
Y respecto a Gallardo, él ya no es un capítulo en la historia de River, él es un tomo completo de ella.
Finalmente dejo la esfera de la diosa razón y entro en la metafísica para agradecer: ¡Gracias destino por dejarme ser testigo de lo que conocí por medio de los libros de historia de River! ¡Gracias destino por obsequiarme la Cruz del Sur al hacerme de River!

jueves, 29 de noviembre de 2018

Defensor de la fe riverplatense

Pasé un día sin postear en facebook en modo hincha-socio-fanático de River. Todo un récord considerando las circunstancias. En estos tiempos, ésa condición cobró su precio en mis relaciones sociales. Hoy tengo menos contactos en facebook y me salí o silencié grupos de whatsapp. Todo lo que traté de sostener en ése plano, con paciencia y civilidad, se perdió. Esta pérdida causa dolor, pero la pérdida se repite en mi vida como la muerte de miembro nuevo de cada capítulo de Combate, por lo que tengo un umbral muy alto para resistir ese dolor. Parece que no queda  claro que yo soy de esos sujetos que la da a River la condición de  sagrado. Condición que se profundiza porque no soy de River por herencia familiar: yo lo elegí a pesar de las presiones por convertirme en  hincha de Boca de mi abuelo materno y mi mejor amiguito, cuando todavía  no llegaba a los 4 años. En River encontré un carácter cohesivo para la  vida. Crecí a unas cuadras del Monumental, pero no tuve la oportunidad de ser socio hasta los 17 años, de ir a ver un partido hasta los 15 años, en toda mi niñez tuve una sola remera de la banda y siempre fui menospreciado en mi familia por mi gusto por el fútbol. Ello, en vez de frustrarme, templó mi amor por la banda. Cuando perdí mi religión (esa si heredada), por observar que no existía una unidad inseparable entre pensamiento y acción, y cuando mi identidad política (también heredada) fue aplastada por la restauración neoconservadora y sus políticas neoliberales, River y el Heavy Metal ocuparon los vacíos dejados por la  religión católica y la política partidaria en la construcción de  sentido. Un tiempo más tarde me inicié en las ciencias sociales, dando  forma a una trinidad de sentidos muy particular. Encontré contradicciones entre ellas y fui construyendo un espiral de modo cada vez más personal, hasta el punto de no conocer otros que se relacionen con estos tres planos de construcción de sentido como yo lo hago. Si me refiero a River, definitivamente soy un defensor de la fe. No esperen mucho más de mí. Muchos de ustedes también tienen sentidos que son tan o más banales que los del fútbol: se arrastran para pagar las cuentas y para conseguir un “trabajo”; ponen el “sentido” en sus hijos, a los cuales condenaron a vivir en un mundo de mierda por egoísmo; tratan de llenar su vacío existencial con vacaciones, consumo y la farsa de la “amistad” actual; se evaden de la mierda de la realidad como los frívolos; y un largo etc. Es decir, sufren el síndrome de Estocolmo con sus amos porque no tienen la valentía de aceptar que el mundo no tiene  sentido. Yo soy de River porque soy conciente que el mundo no tiene sentido y me la banco como un centinela.

viernes, 28 de septiembre de 2018

El secreto del signo inscripto en el alma del Capitán Beto

Sabemos que el Capitán Beto llevaba la foto de Carlitos, un poster de River Plate y la estampita de un santo. ¿Cuál era ése santo? Ángel Amadeo Labruna, el "designatum" que lo acompañó por el espacio, el Ángel de la guarda del conductor de la nave hecha en Haedo. No lo desamparó en la nada del espacio, guiando la coherencia lógica y adecuación empírica de su ruta. Su exterioridad se volvió su interioridad hasta que, en ese viaje de introspección, el Ángel le permitió al Capitán Beto la comprensión, expresión moral y comunicación de lo que es ser hincha de River Plate Tu Grato Nombre. Ese era el secreto del signo inscripto en el alma del Capitán Beto. Feliz día millonarios!!!!

viernes, 14 de septiembre de 2018

Yo, tu casaca metálica

Yo que soy el producto de tu historia, pero que también produje tu historia. Yo que tengo 26 años y que te recuerdo lo intrincado de tu individualización. Yo que soy fruto de esa disruptiva sensación de que el orden estable no existe y que te recuerdo el colapso de una estructura social “bien” instalada y relativamente fija. Yo que soy la hija de las posibilidades de cambio y que por eso fui diseñada bajo el impulso del miedo a perder a aquellos que considerabas tus iguales. Yo que soy la hermana menor del saco punky del gran Horacio B. Yo que soy una síntesis de entre tu trama biográfica y sus tensiones diacrónicas y sincrónicas. Yo que estuve con vos en las tribunas que River visitó durante 10 años, hasta que cambiaste por camperas del Millo: Careta! Yo que te acompañé cientos de veces a “jugar” al fútbol al Güemes. Yo que te veía compartir cervezas en las frías escaleras de algún rincón del barrio con el ya nombrado Horacio, pero también con Hernán, Sebastián, Cristian, Juan Martin y con la estrella roja de Augusto Clash. Yo que estuve en tu primera borrachera y, justamente, fue la familia Dorado la que te rescató de la ignominia de no ser capaz de volver a casa. Yo que tengo marcas de grasa de los arreglos mecánicos de los Toros y que supe ser verde oliva. Yo que te abrigaba mientras pescabas con Antígona y Garrote. Yo que estuve con vos en las gradas frías del autódromo de Buenos Aires. Yo que todavía llevo, en algunos de los parches, las señales de la mano hábil de tu abuela. Yo que te acompañe al primer recital de Milito y Justi con los enormes Kiss. Parece que hoy te tengo que recordar que fui mojada por Ozzy, que tuve que bancar la transpiración tuya y del resto de los monos que te rodeaban en esos diciembres adentro de Obras, para que cumplas tu deseo de estar cerca del Colorado gritando “Aguante Megadeth”. Y que siempre te protegí de los golpes de la vanguardia para estar cerca de Angus, Harris, Lemmy, Joey, Iommi, Rotten, Bruce, Alice, Darrell, DeMaio, Ian, Araya, Gene, Helfield, Halford, Dio, Gillan y Slash. Lo mismo con Riff, Hermética y Horcas. ¿Hace cuánto que no me portas como estandarte? ¿Te parece que me alcanza con recitales salteados de Black Sabbath, Ozzy, Megadeth, The Who, Anthrax, PIL, Los Violadores o Barón Rojo? ¡Yo quiero salir todas las noches! En fin, por lo menos me llevaste a ver a disfrutar del gran Divano en ACV y Velocidad 22. Lamentablemente, no pude ver a Hërpes con Nicolás Dorado. ¿De verdad? Es como un herpes que no pica. ¿Qué te pasa? ¿Qué te ocurre después de tanto tiempo? Sabés lo que pasa, aunque sos un buen metálico y todavía no engordaste lo suficiente para que no pueda cubrir tu humanidad, es que te estás volviendo viejo.
(Foto by Zazil Ha)

lunes, 30 de julio de 2018

Mi hagiografía y el tiempo de volar

Cuando sea escrita mi hagiografía reclamando la condición de nuevo Agustín de Hipona, el siguiente relato debe obviarse en función de no poner en duda mi virtud de valentía y mi fuerza en la fe. 
Ocurrió que  fui invitado a pasar unos días en Bariloche. Le comenté a P. Ella, puro  fuego y entusiasmo, rápidamente organizó la logística para que pudiera pasar unos días en regiones con climas civilizados. Sin embargo, mi condición de ser prudente, moderado y objetivo me llevó a analizar el plan trazado por P y rápidamente me negué. Mis argumentaciones se centraban en esa entelequia conocida como “libertad”. Así, primero argüí que tengo compromisos laborales en esas fechas. P refutó tal argumento demostrando que había días libres en mi agenda. Luego deliberé sobre que ningún padre responsable puede abandonar a sus hijos en pleno inicio de clases. Lastimando mi autoestima patriacal, Pau demostró que la vida escolar y social de los niños puede sobrevivir sin mi querida presencia. Finalmente, recurrí al sórdido materialismo: en el capitalismo se es más o menos “libre” (fundamentalmente) en relación a lo abultado de la cuenta bancaria. Pero, como si de una gran jugadora de ajedrez se tratara, P había anticipado mi inclinación a recurrir al tibio refugio materialista. Ella tenía planeado un vuelo en avión a un precio menor a cargar el tanque de nafta del auto. Esto me puso en un serio aprieto. Como hombre de fe creo que el mundo es de Dios, pero solo se lo alquila a los valientes. Y yo creo ser valiente, pero ¿no es exigirle mucho a la Gracia de Dios volar DOS veces en Flybondi? ¿Tiempo para mí de volar?
Sin embargo, en mi hagiografía, ni la invitación, ni mis argumentaciones blasfemas y mi falta de fe en la Gracia de Dios podrán haber sido.

martes, 26 de junio de 2018

Del paladar negro y las viudas

El paladar de un hincha es todo. Nosotros, los de paladar negro, nunca somos viuda de nadie ni nada. No estamos atados a un pasado que ya no es "nuestro", sólo tenemos el fugaz presente y un indeterminado futuro. A los jugadores presentes no le cortamos la cabeza por un idealizado pasado: les exigimos como deportistas de alto rendimiento que son. Y también agradecemos. Gracias Messi! Gracias selección por estar a la altura de la presión del alto rendimiento!

miércoles, 6 de junio de 2018

El arcoíris

Antes del Orden, los Infinitos y el Caos estaban contenidos en una biblioteca. Ella establecía un arcoíris con universos que llevaban a nuevos universos inmunes a los axiomas y la unidad armónica de la lógica.
La biblioteca atraía a bravos exploradores. Cautivados por la irresistible tentación de abrir puertas a nuevos universos y absorbidos por la crisis de la consciencia que se siente impotente para percibir la inmensa realidad subyacente dentro de cada totalidad, se arrojaban a la exploración. Empujados por los siete vientos, armados con arcos y flechas, carros de guerra y terribles cotas de malla perseguían a la victoria, pero ¿cómo procesar percepciones y representaciones para “ajustarlas” de forma que puedan encajar dentro de un molde que le dé sentido al infinito?
Posiblemente su empresa de conquista fuera vana. Sin embargo, el mayor peligro es que estaban siendo asechados por Elohim. Éste se trataba de un infinito celoso de los otros infinitos y se había propuesto una estrategia que le permitiera crear la ilusión de que un infinito no puede convivir con otros infinitos. Para ello disponía de una táctica que consistía en introducir, a modo de regalo, una corona con forma de cuernos en las cabezas de estos valientes guerreros. Una vez posicionada en la testa del guerrero, la corona se transformaba en un sol que cejaba al guerrero sobre la riqueza del Infinito y del Caos. Luego de superar el resplandor, los guerreros quedaban deslumbrados por la sorpresiva aparición de la belleza desnuda de Eurinoma. Ella era la compañera de Elohim y su naturaleza infinita tenía una contradicción: la necesidad de ser la matriarca del Orden. Empujada por la causalidad de esa necesidad asesinaba a los guerreros que exploraban el Caos y el Infinito. Solamente uno de ellos advirtió el peligro y logró escapar al esconderse en el Lucero del Alba.
Eurinoma no contó a Elohim que uno de los guerreros había sobrevivido. La razón fue que no tuvo tiempo. Elohim, envidioso de la condición matriarcal de su compañera, quería ser “el que hace que sea lo que es” y no estaba dispuesto a conceder a Eurinoma la precedencia en la procreación del Orden. Entonces, dispuesto a convertirse en el Ser trascendental y a que le fuera atribuido el Orden, Elohim engañó a Euronima diciendo “somos inseparables ¡deja que nos amemos una vez más!”. Euronima estaba decepcionada por su fracaso frente al guerrero y se sintió subsanada por el amor que le prometía Elohim. Y cuando estaban amándose, Elohim le propuso un juego que consistía en que cada uno fuera atado por turnos a una piedra para que el otro disfrutara de su cuerpo. Ser atado era poner en paréntesis la condición infinita de Elohim y de Euronima. Con ello se encontraban vulnerables y a merced del amor. La matriarca aceptó confiada de quién creía su enamorado. Así, Elohim se ofreció como el primero en ser atado. Luego le tocó el turno Euronima, que escuchó a su traidor amante gritar “soy el que soy” mientras le generaba todo el dolor que produce ser despedazada viva.
Elohim, que no podía procear, juntó las partes del cuerpo de Euronima y fabricó nuestro universo. Pero aún no estaba conforme y entonces juntó la sangre de Euronima con arcilla y creó el primer Hombre y a él le dijo que era su Dios, su Absoluto y la condición de toda trascendencia. El Hombre ingenuamente aceptó la palabra de Elohim.
Pero más allá del Primo Mobile del universo creado por Elohim se escondía el guerrero sobreviviente. Él descendió y conoció toda la miseria del Hombre frente al Caos y el Infinito. Es por ello que se propuso aliviar tanta desdicha al establecerse como el arcoíris a la Ciencia del Bien y el Mal. El Hombre llamó a ése arcoíris "Lucifer", tal vez por provenir del Lucero del Alba o tal vez por poseer la corona resplandeciente con forma de cuernos regalada por Elohim, y todavía hoy es el único camino a las puertas de la olvidada biblioteca del Infinito y del Caos.
Sin embargo, la biblioteca, el arcoíris, los guerreros, Elohim, Eurinoma, el Caos y el Oden, el Hombre, Lucifer y el universo podrán haber no sido.

miércoles, 10 de enero de 2018

Protocultura: Macross vs. Robotech

El elemento central de la trama de “Macross” es la “Protocultura”. No se refiere a una bioenergía producto de una avanzada civilización extraterrestre. Esta interpretación es propia de la sociedad norteamericana, que hace de la tecnología militar un fetiche, y aparece en “Robotech”. En el mundo de significados de la serie japonesa, la Protocultura hace referencia a que la supervivencia de la sociedad no se encuentra arraigada a su desarrollo tecnológico (los humanos no son rivales para los Zentradi y Meltradi), sino que depende de las leyes que gobiernan las relaciones sociales y su correspondiente orden moral. Entonces, podríamos decir que la diferencia fundamental entre Robotech y Macross no es la calidad de la animación, los guiones, los nombres de los protagonistas, que en el caso norteamericano hay una clara división entre los “buenos” y los “malos” y que necesita explicar con una voz en off los eventos y motivaciones de los personajes como si el público fuera un grupo inepto para desarrollar significaciones... no, la diferencia es a quién “le habla” cada serie: los norteamericanos le hablan a la figura del “consumidor”, los japoneses le hablan a la figura del “ciudadano”.

jueves, 2 de febrero de 2017

Sobre relaciones, emociones y lo mejor de mí



El paso del tiempo ¿qué emoción genera? ¿Positiva, negativa o una amalgama de ambas? Sea cual fuere la respuesta, lo interesante es que la emoción respecto al paso del tiempo no es meramente reactiva e instantánea y siempre se encuentra determinada por la cognición, es decir, el pensamiento y la interpretación. Quiero decir que la forma en que significamos el pasado, determina nuestros sentimientos sobre él. Mi interpretación es que el pasado dota (a quien quiere y puede) de la capacidad para mejorar. Ello me lleva a sostener y sentir que la emoción que mejor se relaciona con el paso del tiempo es el orgullo. No un orgullo vanidoso, sino del tipo que te permite no vivir esclavizado de lo que ya no se posee (el tiempo pasado) y te dota de fuerzas para enfrentar lo que aún no se conoce (el futuro). ¿Cómo alimentar ese tipo de orgullo? Existen diversas formas, la que yo prefiero es recordar las relaciones que me “obligaron” a “sacar” de mí lo mejor.

sábado, 7 de mayo de 2016

Mi hipótesis de perfección en el rock: AC/DC

Hay polos que no deben unirse, cosas que necesitan ser diferentes porque para los sujetos que los adoptan son hipótesis de perfección. Son polos que van desde lo político (Izquierda-Derecha), pasando por lo deportivo (River-Boca), hasta llegar a la cultura pop (Capitán América-Iron Man, Batman-Superman). El rock no puede ser abstraído de la polaridad que necesariamente produce, como contraparte, una hipótesis de perfección. Su ideal es lo “auténtico” y se opone a lo “comercial”. Desde mi punto de vista, AC/DC siempre fue auténtico. Una muralla que se presentaba como invencible a las poses de moda a lo largo de cuatro décadas de rock. Comercial era muchas otras bandas y buena parte de ellas no se molestaron en esconderlo. Pero existían bandas que eran la quinta columna en el rock, aquellos que pasaban por auténticos y eran tremendamente comerciales. Los Guns N´ Roses fueron durante varios años el buque insignia de todo lo
insoportable de las poses impostadas en el rock. Sus legiones de fanáticos de pelo largo con crema de enjuague, que hacían sentir muy masculino a la más femenina de la mujeres, fueron una plaga que vejaron el buen nombre de rock durante los ´90 y Axl Rose era su modelo a seguir. Es por eso que todavía no puedo digerir que ese señor, ahora gordo y en sentado en una silla, sea la voz de mi amado y perfecto AC/DC.  

    

miércoles, 16 de marzo de 2016

Dualidades

Encuentro una dualidad que me permite agrupar el comportamiento de las personas. Por un lado, existen personas que logran armonizar emoción y pensamiento. Son los que pueden pensar con claridad, los que pueden mostrar empatía con el otro y que la relación con ellos suele ser fuente de sabiduría. No son reyes, cristos o moiseses, no importa su condición académica, social o de otro tipo: se trata de personas que hacen agradable pasar el tiempo con ellos y facilitan desarrollar un comportamiento que se ponga en su altura.
Por otro lado se encuentran aquellos que hacen gala de la precipitación en el juicio, que son el claro testimonio de la presencia de prejuicios perceptivos y que generalmente tienen conductas agresivas. El desarrollo de esa agresividad, la forma de expresarla, depende directamente de su cobardía. Por ejemplo pegarle a alguien más débil, nunca a uno más fuerte, o esconderse en la debilidad o reglas formales de conducta, para lanzar todo el veneno que se pueda. Es una agresividad inútil, que solo refuerza la posición antagónica (de existir) o la crea de cero. Desanclados de cualquier cosa que pueda acercarse a la realidad, actúan sobre la base de la existencia de hostilidades, amenazas imaginarias o velos de otros tipos (políticos, económicos, etc.), que poco tiene que con lo está ocurriendo y que da muestra de la poca habilidad del individuo para relacionarse con otros que no sean su grupo de iguales.
Se trata de una polaridad que cargamos todos, pero no todos de forma igual, hay distintos grados que dependen de cuál polaridad tienda prevalecer sobre la otra. La primera posición necesita de esfuerzo consciente y metódico, es un trabajo conjunto entre razón y emoción; mientras que la segunda se apoya solamente en las emociones (negativas).
Con el que lucha por llevar su conducta a la primera polaridad “tierno y humano”, siempre. Con el resto no se puede hacer nada.

viernes, 11 de marzo de 2016

El secreto

A veces resulta muy difícil encontrar palabras para describir situaciones concretas, en especial las que refieren a los niveles más internos del yo. Puede que con mucho esfuerzo, armado de una serie de ideas, utilizando de forma conjunta unos cuantos enfoques y con ayuda externa, se llegue a dar forma a una descripción coherente. Normalmente se trata de un proceso que implica irremediablemente romper con la inmovilidad que genera la mirada autojustificadora del sentido común, esa comodidad de pensar el “mundo” como simplemente dado, y supone arrancar el embotamiento de la sensibilidad. Entonces interrogar(se) es entrar en dinámicas que no podemos prever de forma acertada y completa, y que ofrece más desconsuelo que satisfacciones. Pienso que esa dificultad para obtener gratificaciones luego de tanto esfuerzo, es que es un tipo de “conocimiento” que no se puede compartir, como le pasó a Víctor Frankenstein, por lo que tiene algo de trágico.
Sin embargo, todo lo anterior se vuelve todavía más complejo cuando uno encuentra una cabal descripción de ese conocimiento “secreto”… ante eso uno queda maravillado por encontrar personas que no necesitan permisos para ir más allá de las apariencias.

lunes, 7 de marzo de 2016

Sobre Ragnar y Ecbert


La compulsión a obedecer y a tener oídos complacientes son las podridas bases de la virtud propia de los animales políticos más evolucionados, como Ragnar y Ecbert, que toman el trono como derecho propio y ejercen la “regis voluntas” que tanto anhelan los mortales enemigos del progreso de la libertad ¿Los partidarios confesos del orden? No, los filisteos e insensatos que toman gustosamente el veneno vertido por ellos mismos en sus copas.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El derecho a ser



En el camino de cuestionar lo establecido, de enfrentar lo que se presenta como evidente por sí mismo y de introducir a la diosa razón en las jodidas tramas de relaciones que se nos hacen carne, hay un nuevo obstáculo: ayer me recibí en el Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Ciencia Política.
Pero como “tienes el derecho de ser lo que tienes el poder de ser”, todavía tengo el derecho a no convertirme en un viejo patético.

jueves, 29 de octubre de 2015

No sé por qué



Es algo conocido que siempre hubo vendedores ambulantes de la sabiduría política, del tipo de que naturaliza que un ladrón insignificante sea condenado a prisión y un gran bandido llegue a ser líder de una nación. Ahora, también hay hombres y mujeres de criterio y de virtud, capaces de gran discernimiento para ciertas cuestiones prácticas. Sin embargo, y no sé por qué, terminan aceptando y legitimando unos fingidos principios de justicia, los cuales se vuelven un serio obstáculo para el fluir progresivo del cambio al asegurar la victoria del Tartufo de turno.