Eduardo González Peña

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Argentina
"El que cree haber entendido cualquier cosa sobre mí, se ha formado de mí una idea que responde a su imagen" Nietzsche.
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lunes, 28 de junio de 2021

Motörhead y Girlscholl para La Izquierda Diario

Escribí para La Izquierda Diario sobre el cuarenta aniversario de los clásicos "No sleep `til Hammersmith" de Motörhead y "Hit and run" de Girlscool. Para leer el primer artículo hacer click aquí y para leer el segundo hacer click aquí.




viernes, 14 de septiembre de 2018

Yo, tu casaca metálica

Yo que soy el producto de tu historia, pero que también produje tu historia. Yo que tengo 26 años y que te recuerdo lo intrincado de tu individualización. Yo que soy fruto de esa disruptiva sensación de que el orden estable no existe y que te recuerdo el colapso de una estructura social “bien” instalada y relativamente fija. Yo que soy la hija de las posibilidades de cambio y que por eso fui diseñada bajo el impulso del miedo a perder a aquellos que considerabas tus iguales. Yo que soy la hermana menor del saco punky del gran Horacio B. Yo que soy una síntesis de entre tu trama biográfica y sus tensiones diacrónicas y sincrónicas. Yo que estuve con vos en las tribunas que River visitó durante 10 años, hasta que cambiaste por camperas del Millo: Careta! Yo que te acompañé cientos de veces a “jugar” al fútbol al Güemes. Yo que te veía compartir cervezas en las frías escaleras de algún rincón del barrio con el ya nombrado Horacio, pero también con Hernán, Sebastián, Cristian, Juan Martin y con la estrella roja de Augusto Clash. Yo que estuve en tu primera borrachera y, justamente, fue la familia Dorado la que te rescató de la ignominia de no ser capaz de volver a casa. Yo que tengo marcas de grasa de los arreglos mecánicos de los Toros y que supe ser verde oliva. Yo que te abrigaba mientras pescabas con Antígona y Garrote. Yo que estuve con vos en las gradas frías del autódromo de Buenos Aires. Yo que todavía llevo, en algunos de los parches, las señales de la mano hábil de tu abuela. Yo que te acompañe al primer recital de Milito y Justi con los enormes Kiss. Parece que hoy te tengo que recordar que fui mojada por Ozzy, que tuve que bancar la transpiración tuya y del resto de los monos que te rodeaban en esos diciembres adentro de Obras, para que cumplas tu deseo de estar cerca del Colorado gritando “Aguante Megadeth”. Y que siempre te protegí de los golpes de la vanguardia para estar cerca de Angus, Harris, Lemmy, Joey, Iommi, Rotten, Bruce, Alice, Darrell, DeMaio, Ian, Araya, Gene, Helfield, Halford, Dio, Gillan y Slash. Lo mismo con Riff, Hermética y Horcas. ¿Hace cuánto que no me portas como estandarte? ¿Te parece que me alcanza con recitales salteados de Black Sabbath, Ozzy, Megadeth, The Who, Anthrax, PIL, Los Violadores o Barón Rojo? ¡Yo quiero salir todas las noches! En fin, por lo menos me llevaste a ver a disfrutar del gran Divano en ACV y Velocidad 22. Lamentablemente, no pude ver a Hërpes con Nicolás Dorado. ¿De verdad? Es como un herpes que no pica. ¿Qué te pasa? ¿Qué te ocurre después de tanto tiempo? Sabés lo que pasa, aunque sos un buen metálico y todavía no engordaste lo suficiente para que no pueda cubrir tu humanidad, es que te estás volviendo viejo.
(Foto by Zazil Ha)

miércoles, 6 de junio de 2018

El arcoíris

Antes del Orden, los Infinitos y el Caos estaban contenidos en una biblioteca. Ella establecía un arcoíris con universos que llevaban a nuevos universos inmunes a los axiomas y la unidad armónica de la lógica.
La biblioteca atraía a bravos exploradores. Cautivados por la irresistible tentación de abrir puertas a nuevos universos y absorbidos por la crisis de la consciencia que se siente impotente para percibir la inmensa realidad subyacente dentro de cada totalidad, se arrojaban a la exploración. Empujados por los siete vientos, armados con arcos y flechas, carros de guerra y terribles cotas de malla perseguían a la victoria, pero ¿cómo procesar percepciones y representaciones para “ajustarlas” de forma que puedan encajar dentro de un molde que le dé sentido al infinito?
Posiblemente su empresa de conquista fuera vana. Sin embargo, el mayor peligro es que estaban siendo asechados por Elohim. Éste se trataba de un infinito celoso de los otros infinitos y se había propuesto una estrategia que le permitiera crear la ilusión de que un infinito no puede convivir con otros infinitos. Para ello disponía de una táctica que consistía en introducir, a modo de regalo, una corona con forma de cuernos en las cabezas de estos valientes guerreros. Una vez posicionada en la testa del guerrero, la corona se transformaba en un sol que cejaba al guerrero sobre la riqueza del Infinito y del Caos. Luego de superar el resplandor, los guerreros quedaban deslumbrados por la sorpresiva aparición de la belleza desnuda de Eurinoma. Ella era la compañera de Elohim y su naturaleza infinita tenía una contradicción: la necesidad de ser la matriarca del Orden. Empujada por la causalidad de esa necesidad asesinaba a los guerreros que exploraban el Caos y el Infinito. Solamente uno de ellos advirtió el peligro y logró escapar al esconderse en el Lucero del Alba.
Eurinoma no contó a Elohim que uno de los guerreros había sobrevivido. La razón fue que no tuvo tiempo. Elohim, envidioso de la condición matriarcal de su compañera, quería ser “el que hace que sea lo que es” y no estaba dispuesto a conceder a Eurinoma la precedencia en la procreación del Orden. Entonces, dispuesto a convertirse en el Ser trascendental y a que le fuera atribuido el Orden, Elohim engañó a Euronima diciendo “somos inseparables ¡deja que nos amemos una vez más!”. Euronima estaba decepcionada por su fracaso frente al guerrero y se sintió subsanada por el amor que le prometía Elohim. Y cuando estaban amándose, Elohim le propuso un juego que consistía en que cada uno fuera atado por turnos a una piedra para que el otro disfrutara de su cuerpo. Ser atado era poner en paréntesis la condición infinita de Elohim y de Euronima. Con ello se encontraban vulnerables y a merced del amor. La matriarca aceptó confiada de quién creía su enamorado. Así, Elohim se ofreció como el primero en ser atado. Luego le tocó el turno Euronima, que escuchó a su traidor amante gritar “soy el que soy” mientras le generaba todo el dolor que produce ser despedazada viva.
Elohim, que no podía procear, juntó las partes del cuerpo de Euronima y fabricó nuestro universo. Pero aún no estaba conforme y entonces juntó la sangre de Euronima con arcilla y creó el primer Hombre y a él le dijo que era su Dios, su Absoluto y la condición de toda trascendencia. El Hombre ingenuamente aceptó la palabra de Elohim.
Pero más allá del Primo Mobile del universo creado por Elohim se escondía el guerrero sobreviviente. Él descendió y conoció toda la miseria del Hombre frente al Caos y el Infinito. Es por ello que se propuso aliviar tanta desdicha al establecerse como el arcoíris a la Ciencia del Bien y el Mal. El Hombre llamó a ése arcoíris "Lucifer", tal vez por provenir del Lucero del Alba o tal vez por poseer la corona resplandeciente con forma de cuernos regalada por Elohim, y todavía hoy es el único camino a las puertas de la olvidada biblioteca del Infinito y del Caos.
Sin embargo, la biblioteca, el arcoíris, los guerreros, Elohim, Eurinoma, el Caos y el Oden, el Hombre, Lucifer y el universo podrán haber no sido.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Miedo a la oscuridad

Un niño pide al padre, noche tras noche, que deje una luz encendida. El padre primero reflexiona bajo la forma del simplismo utilitarista. Así piensa en la cuenta de luz, luego en que prefiere pagar la luz a que le rompa las bolas… un pensamiento propio de alguien que olvidó que cuando uno es niño las constancias de las formas, las constancias de los tamaños y las causalidades perceptivas quedaban envueltas en la oscuridad. Y luego extraña la noche de niño. Extraña ese mundo mágico-fenoménico, que se independizaba de lo espacial del mundo adulto y trastocaba la causalidad perceptiva, creando un campo cualitativamente diferente para las actividades perceptivas y las estructuras operatorias que lo hacían sentir vivo.

lunes, 23 de octubre de 2017

George Young: we salute you!

Murió el sexto miembro de AC/DC, el tercer hermano Young. George fue protagonista del primer éxito internacional de una banda australiana con The Easybeats. En AC/DC fue durante mucho tiempo su director técnico, manager, bajista suplente e inspiración para sus hermanos menores. Buen viaje! Saludos A Bon! We salute you!

domingo, 27 de noviembre de 2016

Black Sabbath: The End en Buenos Aires

Cerré un gran año que empezó con Iron Maiden y Anthrax, siguió con Barón Rojo, Los Violadores, PIL y Megadeth. Ayer The End llegó con los maestros de Black Sabbath. Monstruosa banda que fácilmente se coloca entre las cinco más influyentes de la historia del rock. Las gloriosas Black Sabbath, War Pigs, Paranoid, Children of the Grave, Into the Void y After Forever, por nombrar algunas de sus joyas, sacudieron a Liniers para que no quedaran dudas de que los Dioses del Metal encarnaron en Iommi, Geezer y Ozzy. Lamentablemente la hora cuarenta quedó corta para una lista de clásicos que dejó afuera a himnos como Sabbath Bloody Sabbath, Sympton of the Universe, NIB o Sabbra Cadabra.
Mis respetos para un mito que nunca morirá.

PD: Viticus -Vitico es demasiado importante en Argentina para ser soporte de Rival Sons- la descoció.
PD 2: A la vuelta del recital, decidí ser libre de gastar una pizza y algunas porciones (mercancía que en estos tiempos funciona como equivalente general para poder realizar nuestra hermosa libertad) para volverme en taxi. El tachero, horrorizado por llevar a un satánico metalero, me regaló unas entradas para Iglesia Rey de Reyes, en la cancha de Platense. Las voy a donar a cualquiera que quiera presenciar tocar a Jimmy Reptile and all his friends.





miércoles, 24 de agosto de 2016

Aguante Mustaine, aguante Megadeth!!!



Ayer tuve la suerte de poder ver, escuchar y disfrutar de la que fue, es y será la mejor banda de thrash metal: Megadeth. Quiero agradecer a Justi y Milito que en el día del Padre me regalaron la posibilidad de llegar a ver a Mustaine y los suyos por décima vez. Evidentemente los dioses del metal me bendicen.
En esos casi 22 años que me separan de aquellos míticos conciertos de Obras pude ser testigo tanto de su mejor momento como de un cierto declive en la filarmónica del Colorado. Pero ayer sencillamente la rompieron.
Junior, siempre una especie de obrero que sostiene al todo el resto (como todo bajista que se precie), tuvo una presencia en el escenario que nunca le había visto, como si asumiera que la banda también es de él y que lo puede disfrutar. Kiko pasó la prueba de utilizar la pesada camiseta de Poland y de Friedman como nadie antes. El nuevo batero, simplemente correcto. Vic Rattlehead finalmente reconoció ser el hijo bastardo de Eddie con apariciones en el escenario dignas de su padre.
Hubo perlas, de esas que soñaba con escuchar en vivo y que no se pueden dejar de mencionar, como Rattlehead y Poison Was The Cure. Y, hay que decirlo y como parece ser costumbre en los últimos tiempos, hubo algunos problemas de sonido.
Y también estaba Mustaine… la estrella, el diferente, el que en los primeros ´80 era un jodido músico de heavy mientras que Hetfield y Ulrich eran niños tímidos. Dave sencillamente la rompió. Tal vez ya no tiene la fuerza del 94, pero la reemplaza con mayor talento escénico y con su facilidad para hacer demagogia con sus fans. No faltaron las referencias al mejor público del mundo, a que todos compiten con nosotros y momentos para expresar frases en español. La más brillante e improvisada de todas fue cuando le arrojaron un juego de llaves y él la recogió para decir: ¿Me están dando las llaves de Argentina, mi casa? Metálica (jejejeje) gloria para el mejor de una gran generación. 

AGUANTE MEGADETH!!!
Dejo un riff de la canción que prefiero de Countdown To Extinction: Sweating Bullets.   



domingo, 22 de mayo de 2016

Nick Menza y los héroes en la pared



“Where do we go from here?
And should we really care?”
Ashes in your mounth, Megadeth.
(Mustaine, Menza, Ellefson, Friedman)

Hoy se fue uno de aquellos héroes que me miraban desde los poster pegados en mi pared: Nick Menza (QEPD). Hace casi 22 años tuve la suerte de ser uno de los primeros en verlo sacudir su batería transparente en Argentina. Recuerdo a Nick mirar al público para tratar de entender lo que pasaba mientras tocaban “Symphony of Destruction”. Era un viernes 2 de diciembre, en Obras, y fue el mismo día en que inició el glorioso grito de “aguante Megadeth”. Luego tuve la suerte de verlo tocar a Nick el domingo siguiente y dos veces en Ferro en los años 1995 y 1996. Siempre pensé que su lugar no pudo ser reemplazado por ninguno de los bateristas posteriores de la banda y lo respeté por nunca volver a reunirse con el Colorado. Querido Nick: “Sweet taste of vindication, It turns to ashes in your mouth”



sábado, 7 de mayo de 2016

Mi hipótesis de perfección en el rock: AC/DC

Hay polos que no deben unirse, cosas que necesitan ser diferentes porque para los sujetos que los adoptan son hipótesis de perfección. Son polos que van desde lo político (Izquierda-Derecha), pasando por lo deportivo (River-Boca), hasta llegar a la cultura pop (Capitán América-Iron Man, Batman-Superman). El rock no puede ser abstraído de la polaridad que necesariamente produce, como contraparte, una hipótesis de perfección. Su ideal es lo “auténtico” y se opone a lo “comercial”. Desde mi punto de vista, AC/DC siempre fue auténtico. Una muralla que se presentaba como invencible a las poses de moda a lo largo de cuatro décadas de rock. Comercial era muchas otras bandas y buena parte de ellas no se molestaron en esconderlo. Pero existían bandas que eran la quinta columna en el rock, aquellos que pasaban por auténticos y eran tremendamente comerciales. Los Guns N´ Roses fueron durante varios años el buque insignia de todo lo
insoportable de las poses impostadas en el rock. Sus legiones de fanáticos de pelo largo con crema de enjuague, que hacían sentir muy masculino a la más femenina de la mujeres, fueron una plaga que vejaron el buen nombre de rock durante los ´90 y Axl Rose era su modelo a seguir. Es por eso que todavía no puedo digerir que ese señor, ahora gordo y en sentado en una silla, sea la voz de mi amado y perfecto AC/DC.  

    

lunes, 28 de marzo de 2016

Dee Snider para AC/DC

Por la memoria de Bon Scott, por la esperanza de que todavía sean todo
oído al diablo que llevan en la sangre y porque nunca dejen de redoblar
las campanas del infierno: cualquiera menos Axl Rose. Que continúe Brian
sordo y cantando como un gato que le pisan la cola, o que hagan sonar
los cañones por última vez... hasta prefiero la ridícula idea de que
cante una mujer... si quieren un cantante glam, acá hay uno bueno de
verdad. I don't want to be in pain, don't want to be shot down in flames!!!!

lunes, 14 de marzo de 2016

La promesa de la Doncella de Hierro

Toda la confusión del vivir, toda la miseria del presente, sin importar donde te encuentres, tiene una promesa: la Doncella de Hierro te va a atrapar. Para los que aman el heavy metal o metal pesado, el nombre Iron Maiden, su música y sus imágenes son parte clásicas de sus vidas. Desde el punto de vista puramente individual se explica de forma estocástica, es decir, en unas fracciones de segundo expuesto al sonido de la Doncella te quemará y, mientras te susurra que hemos sido abandonados por los dioses, te dará fuerza para dejar atrás el vacío de la vida al preguntarnos si somos libres, si se puede ser yo mismo, si se puede tener la cabeza en alto y se pueden derrumbar las paredes jugando con la locura.
Para los que no comemos el “soma” que tapa el vacío del “del nuevo mundo”, donde pululan esnobs, todavía podemos apreciar el arte, el elemento religioso y la gran pasión de ver a Iron Maiden en vivo. Voy por mi octava vez: Up the Irons!!!!

martes, 8 de marzo de 2016

AC/DC y Brian Johnson

Hace mucho tiempo, tal vez más del que quiero admitir, en los auriculares de un walkman prestado, se produjo el antes y después que genera el trueno retumbante en una lluvia torrencial: escuché por
primera vez a AC/DC.
No hubo forma de resistirme al futuro infierno y de olvidar el pasado que miraba los cielos. Rápidamente me cautivó su sonido pesado y oscuro, sus canciones rápidas y directas, y que nada
estuviera fuera de su lugar. En la explosión de rock pesado que se iniciaba con una campana infernal y la mejor línea melódica de la historia del rock, comenzó a cantar un tipo con un registro muy alto y difícil de entender, destilando puro poder: Brian Johnson.
Unos días después conseguí trabajo en una farmacia y con mi primer sueldo compré unos cassettes de Back in Black y Who made Who, y una remera de Harley Davidson parecida a la usada por Johnson en un poster que colgué en mi habitación.
Luego me enteré de Bon Scott y rápidamente me volví fanático de él. Pero ¿cómo olvidar a Brian? Ese Ghost Rider que me atrapó con sus cadenas para llevarme al infierno del metal… Tuve la suerte de verlo con AC/DC cuatro veces, nunca me importó que desde de The Razors Edge su voz se fuera perdiendo poco a poco o que no fuera un compositor de la altura de Bon Scott, solo me importó el hecho de que no existió ningún otro vocalista que le diera una segunda vida a una banda
del nivel que Brian le dio a AC/DC (ni Dio en Black Sabbath, ni Sammy Hagar en Van Halen, ni ningún otro). We salute you Brian Johnson!!! Gracias por los 36 años que trabajaste para for thouse about to rock!!!!